Hay momentos en la vida artística donde todo lo que se ha construido cobra sentido, y Braulio 8000 presenta: EPIDERMA es justo ese punto de encuentro entre el pasado, la evolución y la identidad. Con una propuesta que mezcla lo visceral con lo profundamente personal, el artista abre las puertas de su primera exposición en solitario en la Ciudad de México, dejando claro que su universo va mucho más allá del escenario.
Conocido por su paso en La Más Draga, Braulio 8000 ha construido una estética que desafía lo convencional, y ahora la traslada a un formato expositivo que promete incomodar, fascinar y, sobre todo, provocar conversación.

Una piel que cuenta historias
EPIDERMA no es solo una exposición: es una especie de archivo emocional. La muestra está compuesta por 13 piezas únicas que reúnen algunas de las máscaras que han acompañado a Braulio 8000 a lo largo de su trayectoria, desde sus primeras apariciones hasta su consolidación como una figura reconocible dentro del arte drag contemporáneo.
Cada pieza funciona como una capa de memoria. No son simples objetos, son vestigios de personajes, emociones y momentos que marcaron una evolución artística. A esto se suma nueva obra plástica creada específicamente para la exposición, lo que convierte la experiencia en un diálogo entre lo que fue y lo que está por venir.

Un espacio abierto para todxs
La exposición se inaugura el sábado 11 de abril de 2026 a las 18:00 horas y permanecerá abierta hasta el 10 de mayo. La sede será la Librería Guillermo Tovar, en el corazón de la Ciudad de México, un espacio que poco a poco se ha consolidado como punto de encuentro para propuestas culturales arriesgadas.
Uno de los puntos más atractivos —y celebrables— es que la entrada será completamente gratuita, permitiendo que cualquier persona pueda acercarse a esta propuesta sin barreras. Además, todas las obras estarán disponibles para su compra, lo que abre la posibilidad de llevarse un fragmento tangible del universo de Braulio 8000.
EPIDERMA no solo es una exposición, es una invitación. Una invitación a mirar de cerca, a incomodarse un poco y a reconocer que el arte también puede ser crudo, extraño y profundamente humano.
