Las eliminaciones más tristes de La Más Draga siempre han dejado huella. Ya sea por decisiones polémicas, despedidas inesperadas o momentos que conectaron profundamente con la audiencia, el programa ha construido una historia emocional que sigue viva entre los fans. Aquí recapitulamos las salidas más tristes, memorables e icónicas de sus siete temporadas.
Temporadas 1 a la 3: momentos que definieron al show
Cordelia Durango — Temporada 1
Uno de los momentos más desgarradores del inicio de La Más Draga fue la eliminación de Cordelia Durango, quien tuvo que enfrentarse a su propia madre en el lipsync final. El duelo madre–hija se volvió una escena inolvidable, cargada de emociones, y marcó un hito en el programa desde su primera temporada.
Nina de la Fuente — Temporada 2
La eliminación de Nina de la Fuente en el reto de La Más Religiosa continúa siendo una de las más controversiales. A pesar de verse espectacular, un pequeño error —haber tirado una velita— fue suficiente para que quedara fuera. Su salida generó tristeza entre los fans, quienes aún recuerdan este momento con nostalgia, sobre todo ahora que Nina brilla en Drag Race.
La doble eliminación de Aviesc & Winter — Temporada 3
En la tercera temporada vivimos un giro histórico: la primera doble eliminación. Aviesc y Winter quedaron fuera tras perder el lipsync contra Eclipse, un momento tan impactante que paralizó al fandom. Aunque no fue una salida triste en el sentido emocional, sí fue un shock que redefinió las reglas del juego.
Temporadas 4 y 5: despedidas que marcaron al público
La Carrera Mami — Temporada 4
La eliminación más triste de la temporada 4 fue, sin duda, la de La Carrera Mami. Su paso por el programa fue breve, pero logró conectar profundamente con la audiencia gracias a su personalidad cálida y su enorme corazón. Su despedida dejó al público sorprendido y conmovido, siendo una de las bajas más sensibles del show.
PeKe Balderas y Santa Lucía — Temporada 5
En la temporada 5, una de las eliminaciones más lamentadas por el público fue la de Peque Valderas, quien se enfrentó a Fifiesta en un lipsync que dejó emociones a flor de piel. Peque era —y sigue siendo— una de las artistas más queridas por la audiencia, por lo que su salida fue considerada una de las gatadas más fuertes de esa edición.
A partir de este momento, un detalle se volvió tradición entre el fandom: la canción “Cariñito” de Lila Downs se convirtió en un himno de duelo. Cada vez que ocurre una eliminación que duele, los fans la usan para recordar el impacto emocional de esa salida, un gesto que nació precisamente por la partida de Peque. Hoy, Peque Valderas continúa brillando como artista, consolidándose como una figura amada dentro de la escena drag mexicana.
Además, esta temporada también estuvo marcada por otro momento inesperado: la renuncia de Santa Lucía, quien decidió retirarse rumbo a la final debido al hate recibido. Su salida fue un punto de inflexión que abrió conversaciones importantes sobre la salud mental en las competencias drag.
Temporadas 6 y 7: despedidas recientes que aún duelen
Ank — Temporada 6
Una eliminación que nadie vio venir fue la de Ank, quien dejó la competencia en primer lugar pese a su talento y al cariño masivo del público. Su salida temprana fue un golpe emocional para quienes creían firmemente en su potencial dentro del show.
Greta Grimm y Nayla Downs — Temporada 7
La séptima temporada también nos entregó momentos difíciles:
- Greta Grimm, eliminada pese a presentar trabajos artísticos impecables, especialmente con prostéticos. Su despedida provocó tristeza y frustración entre quienes celebraban su visión creativa.
- Nayla Downs, quien cayó en las menos por una dinámica tipo serpientes y escaleras. Después de no conectar del todo en su lipsync, los jueces decidieron que era su momento de abandonar la competencia. Su salida también entró rápidamente al catálogo de eliminaciones dolorosas del programa.
Nota del autor: Un recorrido emocional imposible de olvidar
Estas eliminaciones se han convertido en parte esencial del legado de La Más Draga. Más allá de la competencia, estos momentos nos recuerdan que detrás de cada drag hay una historia, un sueño y un impacto real en la audiencia. Y aunque duelan, también forman parte de la magia del show: un espacio donde el arte, la emoción y la comunidad se encuentran.