El pasado fin de semana, la comunidad drag en México se encendió tras una publicación anónima en redes sociales que cuestionaba la actitud de una de las figuras más prominentes de La Más Draga 7. El usuario señalaba una experiencia negativa durante una convivencia, lo que despertó la duda en el fandom: ¿Nayla Downs padece mamonería? Ante el alcance de la crítica, la propia reina decidió romper el silencio y explicar los fallos logísticos que derivaron en este malentendido.

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Los detalles del incidente del 7 de febrero
El conflicto se originó el pasado sábado 7 de febrero, cuando un asistente a un centro nocturno reportó haber pagado una cifra de 200 pesos por un Meet & Greet que, según su testimonio, duró apenas 20 segundos. El usuario describió a la artista con una actitud distante, lo que reforzó la narrativa negativa en grupos de Facebook.
Sin embargo, la interpretación de los hechos cambió drásticamente cuando Nayla Downs utilizó sus historias de Instagram para exponer la deficiente gestión del establecimiento.
Logística externa y agenda saturada
Nayla aclaró que la organización del evento no estuvo bajo el control de su equipo personal. Ese sábado, la artista cumplía con una agenda de doble presentación en los recintos Líbido y Colorina. Esta saturación, gestionada por el personal del antro, provocó que la interacción con sus seguidores fuera apresurada, algo que la propia reina lamentó.
«A mí me gusta tomarme el tiempo para interactuar con mis ‘chuladitas’, pero ese día sentí la presión del equipo del lugar para avanzar rápido», explicó la artista.
Transparencia sobre los cobros de convivencia
Para quienes se preguntan si ¿Nayla Downs padece mamonería? por el cobro excesivo y el poco tiempo brindado, la respuesta de la reina fue contundente: ella no cobró por dicha convivencia. El monto recaudado fue gestionado íntegramente por el antro, dejando a la artista en una posición vulnerable donde ella ponía la imagen mientras el lugar dictaba las reglas (y el tiempo) del acceso.
Nayla incluso compartió que fue testigo de cómo el staff impidió que algunos asistentes se tomaran la fotografía, una situación que calificó como inaceptable para su estándar de trabajo.
Un llamado a la defensa del consumidor drag
Lejos de adoptar una postura soberbia, la reina de La Más Draga 7 instó a sus seguidores a no permitir que los establecimientos vulneren sus derechos como consumidores. «No dejen que sus antros los traten feo», mencionó, invitando a la audiencia a exigir calidad por su dinero, sin que esto signifique necesariamente iniciar una campaña de odio o «funa» contra los espacios.
Con esta aclaración, queda en evidencia que los problemas de actitud percibidos fueron, en realidad, consecuencia de una mala planeación operativa ajena al talento.
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¿Qué opinas sobre la gestión de los antros en México? ¿Consideras que la responsabilidad de un mal Meet & Greet recae en la reina o en el lugar que vende el acceso?
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