El pasado 16 de mayo tuve la oportunidad de asistir a Dragacy, una competencia de drag local que reunió a ocho reinas con propuestas completamente distintas entre sí. Y seré muy sincero: llegué sin expectativas. No esperaba nada… y terminé recibiéndolo todo.
Porque sí, a veces olvidamos el poder que tiene el drag local hasta que estamos ahí, frente a frente con artistas que entregan el corazón entero sobre el escenario. Y eso fue exactamente lo que ocurrió durante esta primera edición de Dragacy, una competencia que sucede en un solo día y donde cada participante tiene únicamente una oportunidad para demostrar quién es, qué puede hacer y por qué merece quedarse en la memoria del público.
Desde el inicio quedó claro que la noche no iba a ser cualquier cosa. El show comenzó puntual y estuvo moderado por Porgie y Chaires, integrantes de The House of Killens, quienes supieron llevar el control del evento de manera magnífica. Ambas mantuvieron la energía arriba durante toda la noche, hicieron reír al público y entendieron perfectamente el tipo de espectáculo que estaban presentando: un evento drag pensado para toda la familia.
Su manera de conducir fue natural, divertida y muy bien cuidada. Incluso cuando de pronto se escapaba uno que otro comentario más relajado, sabían aterrizar el momento rápidamente para mantener la dinámica del show sin perder la conexión con el público. Y honestamente, eso también se reconoce, porque conducir un evento en vivo, mantener la atención de la gente y sostener el ritmo de la noche no es tarea sencilla.
Después llegó el momento de conocer al panel de juezas, conformado por Vidia, ganadora de Una Corona Más 3; Juana Guadalupe de Jesús, conocida por su participación en La Más Draga; y Astra Lem, reina de Ciudad de México y dueña de Mutantx LAB. Sin duda, fue un panel equilibrado y muy acertado, porque sus críticas fueron honestas, útiles y necesarias para cada una de las participantes.
La Perla Más Deseada: una pasarela llena de conceptos memorables
El primer reto de la noche fue “La Perla Más Deseada”, una categoría donde cada reina debía inspirarse en una perla para presentar un look original. Y sinceramente, hubo propuestas que todavía siguen rondando en mi cabeza.
Samantha entregó uno de los mejores looks de la noche. Precisa, elegante y completamente segura sobre el escenario. Fue un 10 de 10.
Hiena de Gracia también apareció con una propuesta impecable. Desde el primer segundo dejó claro que venía lista para competir en serio y convertirse en una de las favoritas de la noche.
Pero si hablamos de revelaciones, Violeta se llevó completamente el reflector. La manera en la que utilizó el velo durante su presentación dejó al público impactado. Literalmente nos voló la peluca. Y lo más impresionante es que esta era su primera competencia drag. Ahí fue donde entendí el gran acierto de Dragacy al integrarla al cast, porque esa chica devoró el escenario de principio a fin.
Y luego estuvo Vangore, quien entregó una de las propuestas más originales de toda la noche. Su concepto mezclaba mutación, tripofobia, suciedad y horror, creando algo completamente extraño, incómodo y fascinante al mismo tiempo. Fue imposible dejar de verla.
Aunque todas las participantes hicieron un gran trabajo, estas propuestas fueron de las más icónicas y memorables de la pasarela.
Performance, fuego y emoción: el momento donde el drag brilló en grande
La segunda etapa de Dragacy estuvo enfocada en los performances. Y aquí hay algo muy importante que destacar: el evento se realizó en una plaza, por lo que cada show debía conectar con todo tipo de público.
El objetivo era demostrar que el drag también puede ser familiar, creativo y profundamente artístico sin necesidad de caer en algo explícito o agresivo. Y todas entendieron perfectamente la misión.
Hubo moda, narrativa, fantasía y hasta fuego sobre el escenario. Hiena protagonizó uno de los momentos más conmovedores de toda la noche. Su performance fue emocional, intenso y completamente narrativo. Incluso Vidia terminó llorando después de verla. Y honestamente, lo entiendo, porque hubo algo verdaderamente sublime en la forma en la que contó su historia.
También hubo un momento inspirado en Alicia en el País de las Maravillas, brincos viejos, brincos nuevos y muchísimo humor. Porque sí, Vangore también terminó convirtiéndose en la comedy queen de la noche, entregando uno de los performances más divertidos sin perder jamás su esencia extraña y mutante.
Lo más impresionante de esta etapa fue que ninguna reina se sintió fuera de lugar. Cada una entendía perfectamente quién era y qué quería transmitir. Y después de cada presentación, lo único que quedaba era querer ver más de ellas. Más escenarios, más shows y más oportunidades para seguir disfrutando de su arte.
Dragacy: Un top 3 inesperado y una final llena de fuerza
Finalmente llegó el momento de elegir al top 4 de la noche, conformado por Hiena de Gracia, Violeta, Adeline y Vangore.
El primer enfrentamiento fue entre Violeta y Vangore, y aunque ambas lo hicieron increíble, fue Violeta quien consiguió avanzar a la siguiente ronda.
Pero el momento más intenso llegó con el duelo entre Hiena de Gracia y Adeline. El nivel fue tan alto y tan emocional que las juezas literalmente no sabían qué decisión tomar. Después de varios minutos deliberando, decidieron que ambas merecían avanzar a la final. Así nació un inesperado top 3 conformado por Violeta, Hiena de Gracia y Adeline.
La canción final fue “Lipstick” de Alejandra Guzmán y cada una decidió interpretarla desde su propia esencia. Hubo fuerza, emoción, actitud y muchísimas ganas de comerse el escenario. Y sí, se lo devoraron.
Hiena de Gracia incluso apareció con un lipstick gigante como parte de su número y logró vender el concepto de manera espectacular. Pero más allá de los props o la energía, lo que hizo especial esa final fue la pasión que las tres dejaron sobre el escenario.
Después de otra complicada deliberación, Hiena de Gracia fue coronada como la nueva Perla Más Deseada de Dragacy 2026.
Y honestamente, mientras veía esa coronación, entendí algo muy simple: esta competencia me regresó el amor por el drag.
Porque eso es justamente lo que más nos gusta mostrar en La Reseña Que Nadie Pidió: el enorme poder del drag local. Un drag que no le pide nada a ninguna gran plataforma ni a ningún escenario internacional. El talento, la fuerza, la pulcritud y el profesionalismo ya existen aquí. Lo único que falta es que más personas lo vean.