Hay pocas figuras dentro de la comunidad LGBTQ+ mexicana que generen tanto cariño, respeto y memoria colectiva como La Supermana. Por eso, cuando un video suyo discutiendo con un conductor de la aplicación InDrive comenzó a circular en redes sociales hace unos días, la reacción fue inmediata: críticas, memes, opiniones divididas y una inevitable funa digital que terminó colocando a la histórica activista y artista drag en el centro de la conversación.
Ahora, después de varios días de silencio, La Supermana decidió contar su versión de los hechos durante una aparición en el podcast Farándula 021, donde habló abiertamente sobre lo sucedido, reconoció errores y ofreció una disculpa pública tanto al conductor involucrado como a las personas que se sintieron decepcionadas por el incidente.
Cuando el contexto desaparece de internet
Según relató durante la entrevista, todo ocurrió cuando se dirigía a un compromiso laboral que terminó cancelándose pocos minutos después de iniciar el trayecto. Ante el cambio de planes, solicitó al conductor detener el viaje, pero se encontró con una situación que muchas personas usuarias de aplicaciones han vivido alguna vez: las políticas internas de la plataforma indicaban que debía cubrir el costo total del servicio, aunque apenas hubieran avanzado unas cuantas calles.
Lo que comenzó como una discusión sobre tarifas terminó convirtiéndose en un momento de tensión entre dos personas frustradas por circunstancias distintas. Por un lado, un conductor intentando proteger sus ingresos; por el otro, una usuaria confundida por un sistema que no comprendía completamente.
Y después llegó internet. Porque si algo hemos aprendido en la era de los clips virales es que una discusión de pocos minutos puede convertirse en una narrativa nacional antes de que exista espacio para explicar qué pasó realmente.
La funa también tiene consecuencias
Durante la conversación, La Supermana habló del impacto emocional que tuvo la exposición pública del video y la cantidad de mensajes negativos que recibió en redes sociales. Una situación particularmente dura para alguien que durante décadas ha construido una trayectoria ligada al activismo, el entretenimiento y el apoyo constante a distintas causas sociales.
La artista recordó que gran parte de su vida profesional ha estado dedicada a trabajar por la noche, recaudar fondos para iniciativas comunitarias y colaborar con proyectos de ayuda, incluyendo acciones relacionadas con el bienestar animal.
Sin embargo, la velocidad con la que funcionan las redes sociales rara vez permite revisar trayectorias completas. Muchas veces basta un video de pocos segundos para eclipsar años de trabajo.
Lejos de intentar posicionarse únicamente como víctima de la situación, La Supermana aprovechó el espacio para asumir responsabilidad por su participación en el conflicto. Reconoció que el momento fue desafortunado para ambas partes y ofreció una disculpa pública al conductor involucrado, señalando que ambos reaccionaron desde el cansancio y la frustración.
Más allá de quién tenía razón sobre las políticas de la aplicación, el mensaje central de la conversación terminó girando alrededor de algo mucho más simple: la importancia de no perder la empatía cuando las cosas se complican.
La Supermana no es solamente el video que se hizo viral esta semana. Tampoco el conductor es únicamente un personaje secundario dentro de una discusión pública. Son dos personas que tuvieron un mal momento y que terminaron convertidas en contenido para miles de espectadores.
Mientras las redes sociales siguen buscando culpables, la conversación que deja este episodio parece apuntar hacia otro lugar: recordar que detrás de cada clip viral siguen existiendo seres humanos intentando navegar el caos cotidiano de la Ciudad de México.