La polémica entre Juana Guadalupe y Lola Cortés continúa dando de qué hablar. Después del tenso intercambio que se vivió durante las críticas del más reciente episodio de Solo Las Más 2, la competencia liberó un nuevo episodio de Mictlán, donde la participante compartió cómo vivió ese momento y las emociones que le dejó la evaluación frente al jurado.
Lejos de buscar extender el conflicto, Juana aprovechó el espacio para reflexionar sobre el respeto que considera debe existir hacia las artistas que forman parte de este tipo de competencias, especialmente cuando detrás de cada presentación hay meses de preparación, inversión y trabajo.
Juana Guadalupe asegura que se sintió humillada durante la evaluación
Durante su participación en Mictlán, Juana expresó que lo ocurrido en el escenario la hizo sentir humillada y decepcionada. Según explicó, el momento más difícil no fue recibir una crítica sobre su desempeño, sino la forma en que ésta fue comunicada.
La artista señaló que consideró una falta de respeto que se le gritara frente a sus compañeras, que se le dijera que no merecía estar sobre el escenario y que se le ordenara guardar silencio y retroceder, aun cuando ya estaba atendiendo las indicaciones.
Para Juana, el problema nunca fue la evaluación artística, sino el trato recibido durante ese intercambio.
«Las críticas forman parte de cualquier competencia», deja entrever su postura, pero considera que el respeto no debería perderse en ningún momento.
«Mi trabajo vale»: el mensaje de Juana sobre el esfuerzo detrás del drag
Otro de los puntos que más resonó entre la comunidad fue cuando Juana habló del esfuerzo que representa participar en una competencia de este nivel.
Recordó que cada artista llega al escenario después de invertir recursos económicos, tiempo, creatividad y una importante carga emocional, por lo que escuchar que su talento «no funciona» o que no merece ocupar ese espacio resulta especialmente doloroso.
Su reflexión abrió nuevamente la conversación sobre el valor del trabajo drag y el reconocimiento que merece dentro de las plataformas que impulsan este arte.
Una conversación sobre generaciones y nuevas formas de enseñar
Durante el episodio, Juana también hizo una reflexión sobre las diferencias generacionales dentro del entretenimiento.
Reconoció que artistas como Lola Cortés fueron formadas bajo dinámicas mucho más estrictas; sin embargo, aseguró que actualmente existen otras formas de acompañar el crecimiento de quienes participan en una competencia.
Desde su perspectiva, recibir una crítica no significa aceptar faltas de respeto ni ser tratada como alguien inferior.
Más que confrontar a la jueza, su mensaje se centró en defender la dignidad de quienes suben al escenario para mostrar su trabajo.
«Yo me merezco estar en donde quiera y mis hermanas también»
El momento más contundente llegó al cierre de su intervención.
Con una frase que rápidamente comenzó a compartirse entre seguidores del programa, Juana dejó claro que su postura trasciende su experiencia personal.
«Yo me merezco estar en donde quiera y mis hermanas también.»
Con esas palabras, la participante convirtió un momento de vulnerabilidad en un mensaje de reconocimiento hacia todas las artistas drag que dedican tiempo, talento y recursos para ocupar un lugar en escenarios competitivos.
Mientras la conversación continúa entre el público, este episodio también pone sobre la mesa un debate que va más allá de una competencia: ¿cómo pueden convivir la exigencia artística y el respeto hacia quienes hacen posible el espectáculo?