Después de abrir las puertas del Morbiverso con el promocional de El Éxodo, MorbiDrags: Reinas Malditas finalmente permitió conocer con mayor profundidad a las 11 artistas que buscarán convertirse en la próxima Suprema Maldita. El Meet the Morbids confirmó algo que el primer vistazo ya insinuaba: aquí el terror no significa una sola cosa.

Hay vampiros, payasos, brujería, horror corporal, criaturas místicas, glamour, cultura geek, referencias mexicanas y hasta una orgullosamente autodenominada “payasita narcosatánica, basura, pacheca y mugrosa”. Pero detrás de la provocación también aparecen historias atravesadas por la pandemia, la disforia, el rechazo familiar, la experimentación de género y la necesidad de convertir experiencias personales en personajes capaces de ocupar un escenario.

Además, la temporada reúne artistas procedentes de distintas partes de México y suma una propuesta desde Los Ángeles, mientras que la presencia de Niketino y Regio Drag amplía el espectro de expresiones de género que veremos dentro de la competencia.

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Noyomi Krüger: convertir lo que duele en arte

Desde Jalisco, Noyomi Krüger llega definiéndose como “perra, chichona e industrial”, aunque detrás de esa presentación existe una propuesta que coloca el concepto y la construcción intelectual del drag entre sus principales fortalezas.

Para Noyomi, ser Morbid implica transmutar el dolor, la felicidad y el sufrimiento en arte. Su concepción del performance pasa por experimentar el personaje desde el cuerpo, el vestuario y las emociones, apostando por propuestas visuales construidas alrededor de una idea sólida.

Esa seguridad conceptual es precisamente uno de los argumentos con los que buscará convertirse en Suprema Maldita.

Alex D’Night: una Muñeca Maldita entre glamour y Halloween

Desde la Ciudad de México llega Alex D’Night, quien presenta a su personaje como una especie de muñeca de colección maldita. Su universo mezcla códigos del drag glamuroso con elementos alternativos y halloweenescos, pero el origen de Alex tiene una dimensión mucho más personal: encontró en el maquillaje una herramienta para explorar una feminidad que durante mucho tiempo había permanecido reprimida.

A diferencia de otras historias que conocimos durante el especial, Alex cuenta con una familia que acompaña su expresión bajo una premisa bastante sencilla: buscar su felicidad y tratar de ser la mejor en aquello que decida hacer.

Lola Latraa: una “payasita narcosatánica” llega desde Guanajuato

Probablemente una de las descripciones que difícilmente olvidaremos después del Meet the Queens pertenece a Lola Latraa.

La representante de León, Guanajuato, describe su drag como una “payasita narcosatánica, basura, pacheca y mugrosa”. Si necesita reducirlo a tres palabras, tampoco intenta comportarse: pacheca, loquísima y basura. Lola comenzó a hacer drag durante el confinamiento por COVID-19 como una forma de desahogo emocional y actualmente utiliza el humor negro, la provocación y una estética deliberadamente callejera para construir su propuesta.

Su historia también expone otra realidad: su familia nuclear todavía desconoce esta faceta de su vida.

Dysfuria lleva la corporalidad trans al horror

El terror también puede surgir de nuestra relación con el propio cuerpo. Desde Monterrey, Nuevo León, Dysfuria utiliza el horror corporal para explorar experiencias relacionadas con la corporalidad trans y la disforia de género. Su drag nació durante la pandemia como una manera de canalizar precisamente esas experiencias a través de su visión artística.

“Perra, rostro y regia” son las tres palabras con las que resume su personaje. Su familia la acompaña incluso presencialmente en algunos performances, aunque reconoce que todavía se encuentra comprendiendo esta vertiente más mórbida de su arte. Dentro de MorbiDrags, Dysfuria quiere encontrar el punto donde el horror explícito y el glamour alternativo puedan habitar el mismo cuerpo.

Niketino no quiere elegir entre King o Queen

Niketino, originario de Puebla y con inicios artísticos en Mérida, Yucatán, llega con una propuesta que deliberadamente escapa de una sola expresión. Su drag puede moverse entre King y Queen, construyendo personajes alternativos, carnavalescos, voluminosos y dramáticos. Entre sus referencias aparecen tanto la espectacularidad del carnaval de Gran Canaria como elementos provenientes de la cultura popular mexicana.

Antes del drag hubo incluso una etapa como zombie cosplayer, hasta que durante la pandemia comenzó a desarrollar el proyecto que conocemos actualmente. En casa tampoco trabaja solo: su madre participa en la elaboración y diseño de parte de su vestuario. Para Niketino, un buen performance necesita tres cosas: look, presencia e historia.

Homo Clown: una propuesta pocha que habla de la familia elegida

La temporada cruza la frontera con Homo Clown, representante de Los Ángeles, California, cuya experiencia pocha y bilingüe forma parte de su identidad artística. Su propuesta utiliza el clown, la espontaneidad y la experimentación sin intentar ajustarse necesariamente a las fórmulas tradicionales del drag.

Sin embargo, su camino contrasta con otras historias del elenco. Homo Clown habla de haber encontrado en el drag una salida frente a un entorno familiar y social que no le proporcionaba espacios seguros para expresarse. Por eso, su presencia en la competencia también reivindica la importancia de la familia elegida, particularmente para personas queer que no encuentran aceptación dentro de sus círculos de origen.

Isavella Vlood: una vampiresa xenomorfa y orgullosamente geek

Isavella Vlood llega desde Ixtapaluca, Estado de México, como una de las propuestas más jóvenes de la temporada.

Su universo combina vampiros, criaturas alienígenas, glamour y referencias provenientes de sus intereses otaku y geek. Isavella comenzó a descubrir el drag entre los 15 y 16 años a través del terror monstruoso, para después incorporar elementos más cercanos al glamour tradicional. Se define como glamurosa, explosiva y loca, mientras su familia, su hermano y su pareja conforman uno de los principales soportes detrás de su carrera.

Picandy Hard: 15 años de drag y un aquelarre de 17 hijas

Si hablamos de experiencia, Picandy Hard llega con una historia difícil de ignorar. “La Bruja del Sureste”, originaria de Mérida, Yucatán, acumula 15 años de trayectoria y encabeza una casa drag integrada por 17 hijas.

Su personaje juega con la dualidad presente incluso en su nombre: lo dulce frente a lo picante, llevando esa contradicción hacia un terreno donde conviven horror, perturbación y glamour. Picandy llega acompañada tanto por su familia biológica como por la familia drag que ha construido durante años. Más que una participante solitaria, entra al Morbiverso prácticamente respaldada por todo un aquelarre.

Krishna Maddox: creatividad sin miedo al ridículo

Desde Ciudad Juárez, Chihuahua, Krishna Maddox apuesta por una propuesta petit, skinny, creativa y, especialmente, humorística. Su trayectoria se construyó dentro de competencias locales como Juárez Drag Project y Dragstars hecho en Juárez, espacios en los que fue desarrollando su personaje hasta conseguir coronarse después de varios años de trabajo.

Krishna coloca entre sus principales fortalezas la capacidad de adaptarse, inventar y no tener miedo a equivocarse o hacer el ridículo. Su madre, además, aparece como una de las principales integrantes de su fandom particular y también como apoyo detrás de escena.

Juliana Lewa: “el drag alternativo debe doler”

Con nueve años de trayectoria, Juliana Lewa representa una vertiente del drag alternativo de la Ciudad de México que nació lejos de los grandes reflectores. Se presenta como una payasita del terror, pero su imaginario atraviesa lo onírico, bestial y sangriento, con una fijación particular alrededor del dolor.

Para Juliana, el drag alternativo necesita precisamente doler para transmitir verdad. Su propuesta también reconoce una genealogía. Durante su presentación recupera nombres como Yolanda, Caleido y Tirecias al hablar de una escena alternativa capitalina que existía antes de que este tipo de drag encontrara mayor visibilidad en las competencias. Ahora busca convertirse también en representación para las comunidades góticas y darks.

Regio Drag: un Nahual entra al Morbiverso

Finalmente está Regio Drag, originario de Cancún, Quintana Roo, quien lleva una propuesta King construida alrededor de la figura del Nahual. Su personaje es una criatura mística y nocturna capaz de incorporar elementos como fuego, aire y tierra. Tres conceptos sostienen su universo: misticismo, cultura y fuerza.

El origen de su trabajo se encuentra tanto en sus inquietudes artísticas como en su relación adolescente con el punk y, posteriormente, en la investigación del folclor y la experimentación escénica. Su participación permite que la masculinidad drag tenga también un lugar dentro del Morbiverso, utilizando la investigación conceptual como herramienta para construir cada personaje.

MorbiDrags presenta un elenco donde el monstruo tiene muchas formas

Si el Meet the Morbids dejó algo claro es que MorbiDrags no está planteando el horror únicamente desde sangre, prótesis o criaturas. Para varias de sus participantes, lo monstruoso funciona como un lenguaje para hablar de género, dolor, familia, rechazo, identidad, cultura y supervivencia.

También resulta significativa la convivencia entre artistas con 15 años de trayectoria y propuestas mucho más jóvenes, entre Queens, Kings y expresiones que deliberadamente se mueven entre ambas. Ahora conocemos quiénes son las 11 Morbids. Falta descubrir qué harán cuando esas identidades tengan que enfrentarse a El Éxodo y sus desafíos.

Porque una cosa es presentarse como monstruo.Otra muy diferente será sobrevivir al Morbiverso y convertirse en la próxima Suprema Maldita.

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