¡Acabamos de ver el «DebraVisión» #3 Parte 2 !, El videovlog donde Debra Men documenta lo que fue su debut como Manuela en MentiDrags. Y sí, Dragversidad, lo que parecía un simple detrás de cámaras terminó siendo un testimonio de carrera, resistencia y familia que nos dejó con el rímel corrido.
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De chanclas al put-in: cuando una reina decide ser estrella
Debra arranca en mood humilde (vida real, cama tendida y todo), pero la historia cambia en cuanto pisa el put-in (el ensayo general con vestuario y elenco). Ahí toma una decisión que dice mucho de su momento: se deja maquillar por Cherry Darling. No porque no pueda hacerlo sola, sino porque quería sentirse gran estrella, y el resultado fue impecable.
El corazón del vlog está en la honestidad. Debra confiesa que hace un año estaba deprimida, sin ganas, en pausa. Verla hoy decir que está lista para “hacer desde una rana hasta un árbol” sobre el escenario es un arco de redención que se aplaude de pie. El drag como salvavidas, como motor y como regreso a casa.
La abuelita de Debra estuvo presente
Si hubo un momento que nos desarmó fue la aparición de la abuelita de Debra. La validación familiar, la emoción contenida y el grito de “¡Apláudanle a mi abuelita!” fueron puro oro humano. Esas escenas que recuerdan por qué el drag importa más allá del show: porque sostiene, acompaña y sana.
Manuela, padrinazgos y memoria colectiva
En escena, Manuela vibra con energía y oficio. Y el cierre fue de lujo: el padrinazgo de Deborah «La Grande» y Yolandeando trajo nostalgia real. Recordar que empezaron “bien horrendas” por puro amor al arte y hoy comparten un escenario como el Teatro México es una postal de crecimiento que vale más que mil likes.
Así que véanlo. Porque este vlog no va de pelucas perfectas, va de procesos. Debra Men no llegó a MentiDrags a probar nada: llegó a confirmar que las leyendas no se apagan, se transforman.