La noche del estreno de Wicked: For Good en la Cineteca FICG fue, sin exagerar, un momento histórico para la comunidad tapatía. La cita estaba marcada a las 8:30 p.m., donde el talento drag local se encargó de transformar la alfombra roja en un espectáculo vibrante que capturó la esencia del universo de Oz. Entre las asistentes brillaron versiones drag de Elphaba, Glinda, una reinterpretación femenina del Hombre de Hojalata, Nessa, Dorootty y más.
Además, fue un honor poder ver a Becky D Vich, Chelsea Hyun, Evelin Carmín, Elkah Murher, Hiena de Gracia, Latoria Vikson, Lilit Kush, Roja, Zoyla Vaca en acción, compartiendo con el público y regalándonos momentos inolvidables antes de ingresar a la sala.
Un estreno con causa y con magia drag
Esta experiencia no solo fue posible gracias a la Cineteca de Guadalajara, sino también a Premio Maguey, un proyecto que continúa abriendo espacios queer donde el arte drag deja de estar relegado a los círculos nocturnos para conquistar otros escenarios.
El público pudo convivir con las artistas, fotografiarse con ellas y compartir instantes memorables que hicieron de la previa un momento imperdible y profundamente significativo para la escena drag tapatía.

La función: emociones, mensajes y un cierre que nos hizo volar
La película Wicked: For Good fue una montaña rusa emocional. Esta segunda parte profundiza en los puntos más intensos de cada personaje, mostrándonos cómo empoderarnos incluso de aquello por lo que somos señalades, cómo las masas pueden ser manipuladas cuando una mentira se repite lo suficiente, y cómo la amistad verdadera perdura incluso más allá de las diferencias.
Entre los números musicales, “No Good Deed” fue uno de los momentos más impactantes; “For Good” logró conmover a toda la sala; y “As Long As You’re Mine” provocó auténticos gritos de emoción del público.

Un final que quedará en la historia
Wicked: For Good cierra con broche de oro esta adaptación cinematográfica que quedará grabada en el corazón de fans de toda la vida y de quienes llegaron sin expectativas y salieron completamente cautivados. La historia nos llevó al límite, nos hizo reír, llorar y, por momentos, sentir que todas y todos estábamos a punto de… ¡volar!
