Durante varios días, en «La Reseña Que Nadie Pidió» decidimos no subirnos a la ola inmediata de opiniones y juicios exprés que comenzaron a circular en redes. No fue indiferencia ni evasión: fue una decisión editorial. En un ecosistema donde el drag y el entretenimiento nocturno suelen reducirse a chisme o espectáculo, creemos que hay momentos en los que lo responsable es esperar a que la información exista, se confirme y se entienda en su justa dimensión. Hoy, con los elementos públicos disponibles, toca poner el tema sobre la mesa con cuidado, contexto y respeto.
La comunidad del entretenimiento nocturno y el arte drag en México se encuentra bajo escrutinio tras las acusaciones de acoso sexual presentadas por el bailarín Raúl M. que aparece con pseudónimo Cain Raw. Los señalamientos involucran a las artistas Deseos Fab, Huma Kyle y Purga, figuras con presencia mediática tanto en televisión como en plataformas digitales. No se trata de una controversia menor ni de un conflicto de redes: Es una denuncia que, según el propio Raúl, ya se encuentra en manos de las autoridades.
Lo que se ha denunciado públicamente
El origen del conflicto se dio a conocer a través de publicaciones realizadas en distintos grupos de Facebook en especifico «La Grupa». En ellas, Raúl relata que los hechos ocurrieron en un contexto de fiesta. Según su testimonio, Deseos Fab lo habría invitado a su departamento para posteriormente propasarse físicamente con él, mientras se encontraba bajo los efectos del alcohol, donde según su testimonio hubo contacto físico no consentido por parte de una de las drags, mientras que las otras habrían documentado el momento con sus teléfonos móviles.

Raúl ha sido enfático en un punto que cambia por completo el enfoque de la conversación: “No espero ser famoso. Solo que se me haga justicia”, afirmó, en una serie de stories subidas a su instragram aclarando que existe una denuncia formal ante la fiscalía correspondiente.

Este señalamiento coloca el tema fuera del terreno de la especulación digital y lo sitúa en un proceso legal en curso. Por esa razón, muchos detalles específicos permanecen bajo reserva, tanto para proteger a las partes involucradas como para no entorpecer las diligencias oficiales.
Respuestas, silencios y procesos abiertos
Hasta ahora, las posturas públicas han sido distintas. De acuerdo con el denunciante, Huma Kyle fue la única que intentó establecer un canal de comunicación directa para abordar lo sucedido. Huma Kyle, Deseos Fab y Purga han optado por mantener mayor reserva respecto a los detalles legales, lanzado respectivamente sus comunicados en redes sociales.



Es importante subrayar que existe una investigación abierta y que, por ello, no toda la información puede ni debe hacerse pública en este momento. La denuncia merece ser escuchada y a la par presunción de inocencia sigue siendo un derecho fundamental, en estos casos ambas posturas deben ser atendidos por las vías correspondientes.
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Más allá del caso: Una conversación necesaria
Este caso ha reactivado una discusión incómoda pero urgente dentro de la comunidad LGBTQDrag+ y del circuito nocturno: La seguridad en los espacios de fiesta, los límites del consentimiento y la facilidad con la que, en contextos de “fiesta” o performance, ciertas conductas se normalizan o se minimizan. Molina ha señalado además que otras personas se han acercado a él para compartir experiencias similares, lo que podría ampliar el alcance de la investigación en las próximas semanas.
Desde La Reseña Que Nadie Pidió, no nos interesa dictar sentencias ni avivar linchamientos digitales. Nuestro lugar está en el contexto, en la memoria y en la reflexión colectiva. El drag, la noche y el espectáculo también son espacios políticos y humanos, y justo por eso merecen ser pensados con responsabilidad cuando algo se rompe.
Seguiremos atentos a la información oficial, a los procesos legales y a los comunicados formales que puedan surgir. Informar no siempre es ser el primero en publicar, a veces es saber cuándo hacerlo. Y este, creemos, es uno de esos momentos.
Nota del editor: Esta información se basa en las declaraciones públicas de los involucrados y el estatus reportado de las denuncias legales.