Desde el escenario del Teatro Hidalgo, Juan Torres lanzó una de esas noticias fuertes para iniciar el año, el productor confirmó el regreso de La Jaula de las Locas para el verano de 2026. Y con eso, el teatro musical mexicano volvió a sacudir las plumas del recuerdo.
Hablar de «La Jaula de las Locas» es hablar de una obra que, mucho antes de que ciertos discursos se pusieran de moda, ya estaba defendiendo el derecho a amar, a existir y a mostrarse sin pedir permiso. El simple hecho de volver a nombrarla en voz alta, desde uno de los teatros más emblemáticos del país, es una declaración de intenciones.
¿Qué es «La Jaula de las Locas» y por qué importa tanto?
«La Jaula de las Locas» es la adaptación teatral del musical La Cage aux Folles, una historia que gira en torno a una pareja gay que dirige un club nocturno protagonizado por artistas drag, y que de pronto se ve obligada a enfrentar los prejuicios más conservadores cuando sus mundos chocan, ya que su hijo se quiere casar con una mujer que viene de una de las familias más conservadoras. Entre comedia, números musicales y momentos profundamente emotivos, la obra habla de familia, identidad, amor y dignidad, sin edulcorar ni pedir disculpas.
En México, su versión más reciente se presentó en 2015, justamente en el Teatro Hidalgo, y se convirtió en un referente del teatro musical nacional. Aquella temporada fue encabezada por un elenco que dejó huella, con Mario Iván Martínez, Roberto Blandón, Patricio Castillo, Aida Pierce, Israel Estrada, Rogelio Suárez y Jimena Parés, entre otrxs, llevando al escenario una puesta que aún hoy se recuerda como valiente, emotiva y necesaria.
Una jaula que nunca se cerró del todo
Que «La Jaula de las Locas» regrese en 2026 no se siente como nostalgia barata, sino como una conversación pendiente que vuelve a abrirse. Diez años después, en un país donde los discursos sobre diversidad siguen siendo campo de batalla, esta obra vuelve a recordarnos que el teatro también es resistencia, memoria y celebración.