Cuando un elenco empieza a filtrarse a través de Reddit, no solo aparecen nombres: aparecen historias, trayectorias y expectativas. Drag Race México Latina Royale no se perfila como una temporada de relleno, sino como un cruce de escenas, estilos y contextos que dialogan y chocan entre sí. Para entender por qué este cast ya genera conversación, vale la pena detenerse reina por reina.
Regina Voce la precisión como identidad
Regina llega con el peso de la consistencia. Desde su paso por Drag Race México, se consolidó como una reina de ejecución limpia, estética pulida y discurso claro. No es caótica ni improvisada: su drag es cálculo, presencia y control del escenario. En un formato como Latina Royale, Regina representa a la reina que no necesita reinventarse para competir, porque su marca ya está definida.
Mariana Stars la latinidad migrante
Mariana encarna una narrativa clave para esta temporada: la del desplazamiento. Venezolana de origen, desarrolló su carrera en España y ha construido un drag que mezcla glamour, fuerza corporal y discurso identitario. Su presencia no habla solo de talento, sino de lo que implica hacer drag lejos del país que te vio nacer, una capa emocional que suele pesar para bien o para mal en el reality.
LEER: Mariana Stars, la reina venezolana que llegó a conquistar España.
Eva Blunt estética como manifiesto
Eva no pasa desapercibida. Su drag se mueve entre lo editorial, lo conceptual y lo incómodo, con una imagen que desafía el “gustar” inmediato. Si entra al cast, lo hace como la reina que no viene a complacer, sino a proponer. En temporadas internacionales, este tipo de perfil suele dividir opiniones y dejar huella.
Xunami Muse la herencia ballroom y el pulido estadounidense
Xunami representa a Estados Unidos, pero no desde el molde clásico. Su drag bebe del ballroom, del performance corporal y de una estética altamente entrenada para cámara. Es una reina que entiende el reality como formato y sabe jugarlo, lo que la coloca automáticamente como competencia estratégica, más allá de looks o lipsyncs.
Hugaceo Crujiente el arte que incomoda
Hugaceo no es sorpresa, es declaración. Su drag es conceptual, oscuro, artístico y muchas veces deliberadamente ajeno a la corrección estética tradicional. Si Latina Royale apuesta por diversidad real de lenguajes drag, Hugaceo funciona como recordatorio de que el drag también es arte contemporáneo, no solo espectáculo televisivo.
Garçonne el glamour que juega a ser villana
Garçonne representa ese tipo de drag que entiende perfectamente el lenguaje del exceso, del lujo y del main character energy. Su estética es pulida, dramática y deliberadamente provocadora, con una presencia que no pasa desapercibida ni en foto ni en escenario. Si bien los rumores apuntan a que ya no estaría dentro del cast final, su sola mención revela que la temporada consideró perfiles de glamour fuerte y personalidad confrontativa, esas reinas que suelen activar tensiones narrativas incluso antes de hablar. Garçonne es el recordatorio de que, en Drag Race, la imagen también es argumento.
Horacio Potasio una drag que siempre da proyección
Originaria de Chihuahua y finalista de la segunda temporada de Drag Race México, su drag se sostiene en una base sólida de ballet, jazz y danza contemporánea que se traduce en presencia escénica, control y narrativa física. Tras su paso por la competencia, su carrera no se detuvo: sigue ocupando escenarios nacionales e internacionales y se perfila como la próxima Miss México Continental, confirmando que su drag no es promesa, sino proyección. En un formato como Latina Royale, Horacio representa a la reina que compite desde la técnica, el linaje y la ambición bien ejecutada.
Matraka el folclor como declaración de poder
Su drag se construye a partir del rancho, la memoria popular y una identidad mexicana que no pide traducción ni suaviza aristas. Finalista de la primera temporada de Drag Race México, se convirtió en un fenómeno inmediato no por seguir tendencias, sino por reivindicar la nostalgia como lenguaje visual, mezclando folclor, moda contemporánea y humor filoso. Matraka ha trascendido el reality para consolidarse como una de las figuras más influyentes del drag nacional, llevando su estética a escenarios internacionales y editoriales de moda, demostrando que lo local también puede ser vanguardia.
LEER: ¿Reunión de DRMX 2 o show de talentos?
Más que un elenco, un choque de narrativas
Lo verdaderamente jugoso de Latina Royale no está en el pasaporte de cada reina, sino en el choque frontal entre maneras de existir el drag. Si este elenco termina de cuajar como se rumora, no estamos frente a una temporada de trámite, sino ante un punto de inflexión: una donde las jerarquías no se respetan, se ponen en duda. Y cuando el drag se atreve a mover el centro, el conflicto no aparece por capricho… aparece porque algo importante está cambiando.