A Horacio Potasio no le dieron la corona de Drag Race México: Latina Royale, pero quizá esa ya no sea la manera en que quiere medir lo que está construyendo. Después de competir nuevamente frente a las cámaras, representar a México en Miss Continental y comenzar a llevar su drag fuera del país, la artista mexicana está pensando en lo que sigue: una gira por Europa, conferencias universitarias, un podcast y un fotolibro que pretende defender algo que considera cada vez más necesario en tiempos de inteligencia artificial: el proceso humano detrás del arte.
Latina Royale le enseñó a Horacio Potasio a hacer televisión
Después de Drag Race México, Horacio regresó a una competencia con una lección que, curiosamente, todavía necesitaba terminar de aprender: un reality no funciona exactamente como la vida fuera de cámaras.
“Aprendí que estamos haciendo televisión”, reconoce. Durante la temporada hubo momentos en los que sus reacciones fueron interpretadas como berrinches o confrontaciones. Horacio no evade esa percepción. Explica que muchas nacieron de la frustración y que fue precisamente un encuentro con Alexis Mateo lo que terminó funcionando como su “cubetazo de agua fría”.
“No vale la pena atacarse tanto, no vale la pena molestarme por esto que me frustra por dentro porque esto es un programa y venimos a divertirnos y a hacer nuestra chamba”.
La relación que la audiencia pudo interpretar como confrontación tampoco cuenta toda la historia. Fuera de cámaras, Horacio asegura que Alexis se convirtió en una de las personas con las que mantiene mayor cercanía y que estuvo pendiente de ella durante sus compromisos en Estados Unidos.
“Lo que la gente no entiende es que si nos tiramos es porque nos amamos”, explica.
Ese matiz, dice, faltó algunas veces en televisión. El público conoció perfectamente su lado shady, pero no necesariamente aquello que venía inmediatamente después.
“Tal vez no se alcanzó a ver que junto con mi mierdazo también venía un beso”.
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Mariana Stars la eliminó, pero no rompió una familia
La eliminación llevó esa diferencia entre televisión y relaciones personales hasta uno de sus extremos más incómodos. Horacio mantiene una relación cercana con Mariana Stars que precede a Latina Royale. Cuando el formato terminó colocando a su amiga en una posición desde la que podía afectar su permanencia, el resultado fue doloroso dentro de la competencia, pero no trasladó ese conflicto a su vida personal.
De hecho, Horacio cuenta que la mamá de Mariana terminó regañando a su propia hija por haberla eliminado. La anécdota tiene gracia, pero detrás hay algo que Horacio quiere dejar particularmente claro: no necesita que ninguna fanaticada defienda su eliminación atacando a Mariana.
“Si yo no estoy enojado con Mariana, ¿qué te da el derecho de ir a decirle algo malo en mi nombre?”.
Horacio sabía además que Mariana estaba preocupada por la reacción que recibiría después del episodio. Por eso quiso recordarle algo antes de que la televisión hiciera lo suyo: eran amigas antes de Latina Royale y seguirían siéndolo después. Y habrá reencuentro. Horacio viajará a Europa en octubre, donde volverá a encontrarse con Mariana en Madrid.
La amistad que Horacio no esperaba encontrar en Matraka
Latina Royale también corrigió otra relación, pero en sentido contrario. Antes de la competencia, Horacio y Matraka se reconocían como parte de una misma escena, aunque realmente no habían construido una amistad cercana.
La convivencia cambió eso. “En la temporada pude conocerla más a profundidad y me quedé muy sorprendido con la amistad que formé con ella”, cuenta.
Cuando llegó el episodio que colocaría a ambas en una posición particularmente vulnerable, las dos ya sabían lo que estaba por ocurrir y hablaron antes de enfrentarse a la reacción del público.
Es una de esas relaciones que difícilmente pueden explicarse únicamente viendo resultados, tops y eliminaciones. Para Horacio, haber compartido una experiencia que solamente quienes estuvieron dentro comprenden terminó construyendo vínculos entre las participantes mexicanas e internacionales que siguen existiendo cuando las cámaras ya están apagadas.
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“Mijas, no lloren por mí”: Horacio sigue siendo performer
Si algo sí le dolió de su eliminación fue no tener la posibilidad de pelear directamente por permanecer. Horacio considera particularmente difícil el formato de Latina Royale porque coloca el destino de una competidora en manos de otra. Para una artista que construye buena parte de su carrera desde el escenario, quedarse sin ese último recurso produjo impotencia.
“Soy una performer, de eso como y eso es lo que me impulsa”, dice. Incluso utiliza el contraste con algunos retos televisivos para explicarlo: en su vida cotidiana no hace Snatch Game. Sí actúa, baila y se presenta frente a públicos.
Aun así, no quiere que su eliminación se convierta en tragedia.
“Mijas, no lloren por mí, estoy viviendo mis sueños, viajando y explorando el mundo”.
Y basta mirar lo que ocurrió alrededor de su participación para entender por qué.
Horacio pide hablar del drag mexicano más allá del chisme
Horacio cree que la conversación alrededor del drag mexicano dedica muchísimo espacio al conflicto, al drama y al chisme, pero no siempre entrega la misma exposición a los logros profesionales de sus artistas. Entiende perfectamente por qué ocurre. Los realities están diseñados para producir conversación y el conflicto forma parte del entretenimiento. Su petición no es eliminarlo, sino ampliar el encuadre.
“Así como le damos exposición a los chismes, también tenemos que crear un espacio para reconocer los logros del drag mexicano a nivel internacional”.
En su caso, menciona lo que significa combinar una temporada como Latina Royale con Miss Continental, viajes y compromisos profesionales fuera de México. No pide que desaparezca la crítica. Pide que también exista espacio para decir: esto que una artista mexicana está haciendo vale la pena.
“Un abracito o un reconocimiento de ‘oye, lo que estás haciendo vale mucho la pena y estás representando a México muy alto’ se siente muy bonito para seguir con fuerza”, explica. Y quizá sea una conversación que vale la pena tener justo ahora que el drag mexicano está viajando mucho más lejos que sus propias franquicias televisivas.
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Un fotolibro contra la IA: “Sin un proceso creativo no hay arte”
Horacio prepara un fotolibro artístico y técnico construido a partir de las fotografías que ha realizado alrededor de sus looks y proyectos recientes junto con su fotógrafo. Pero no quiere publicar únicamente imágenes bonitas. El proyecto busca documentar cómo se construye una fotografía: pensar una locación, desarrollar el concepto, plantear iluminación, preparar el vestuario y ejecutar todo aquello que ocurre antes de obtener la imagen final. Y hay una razón bastante concreta para insistir en mostrarlo.
“Estoy harto de la Inteligencia Artificial, estoy harto de que reemplace los procesos creativos”.
Para Horacio, generar una imagen atractiva no necesariamente equivale a crear arte si desaparece todo aquello que llevó hasta ella.
“Porque sin un proceso creativo no hay arte. Aunque tengas un resultado final, el arte viene del proceso, no del resultado”.
Es probablemente la declaración que mejor permite entender hacia dónde quiere llevar su trabajo. El fotolibro no busca únicamente mostrar a Horacio Potasio perfectamente iluminada. Quiere dejar registro de las personas, decisiones, conocimientos técnicos y trabajo humano necesarios para conseguir esa fotografía.
En una disciplina como el drag, donde una imagen puede concentrar horas de maquillaje, confección, estilismo, fotografía, iluminación y construcción conceptual, la discusión deja de ser exclusivamente tecnológica. También habla de autoría.
Horacio Potasio quiere llevar el drag a lugares donde todavía no está
Su siguiente movimiento también busca sacar al drag de los espacios donde tradicionalmente esperamos encontrarlo. Horacio comenzará a desarrollar pláticas en universidades estando en drag, pero aclara algo importante: no pretende limitar esos encuentros exclusivamente a conversaciones sobre diversidad sexual.
“Me parece muy importante que el drag no solamente esté en espacios LGBT, sino presente en todo el mundo”, explica.
La idea coloca al personaje como vehículo para hablar de otros conocimientos y disciplinas, en lugar de asumir que una persona en drag únicamente puede ser convocada para explicar diversidad, identidad o entretenimiento nocturno. A eso se suma una gira europea durante octubre junto a Gala Varo, un próximo podcast y otros proyectos que todavía están tomando forma.
Horacio acaba de salir de una competencia, pero difícilmente parece estar esperando el siguiente reality. Está construyendo lo que viene después.
Latina Royale no le dio una corona, pero sí un proceso
Al final regresamos inevitablemente al programa. Horacio salió de Latina Royale entendiendo mejor cómo funciona la televisión, con amistades que no tenía antes, otras que sobrevivieron incluso a una eliminación y una carrera que continúa moviéndose fuera de México.
Y cuando le preguntamos qué se lleva, su respuesta vuelve a romper la obsesión por medir una competencia únicamente por quién terminó con algo brillante sobre la cabeza.
“Latina Royale no me dio una corona, pero sí me dejó muchísimo aprendizaje. Un aprendizaje que agradezco mucho porque con eso yo crezco”.
Quizá por eso su frase sobre el arte funciona también para explicar esta etapa de Horacio Potasio.