Eva Blunt decidió contar qué estaba ocurriendo detrás de uno de sus momentos más comentados en Drag Race México: Latina Royale. Después de recibir críticas por expresar que no quería realizar el lipsync que podía colocarla entre las mejores del episodio, la artista explicó que aquella decisión ocurrió después de horas sin dormir, bajo presión y mientras lidiaba con una lesión en el brazo que todavía se encontraba en recuperación.
“Me sentí bloqueado por el estrés y por el dolor. Así es como lo logro describir”, contó Eva durante un live en sus redes sociales, donde habló extensamente sobre cómo vivió la competencia y aclaró que su intención no era justificar su decisión, sino aportar contexto sobre aquello que la audiencia no pudo ver.
Eva Blunt llegó a Latina Royale “con el brazo y el corazón roto”
La situación no comenzó aquella noche. Eva reveló que llegó a Latina Royale aproximadamente dos meses después de terminar su relación con Amondi Blunt. Cuando aceptó participar, ambas todavía estaban juntas, pero la separación ocurrió durante el proceso previo a la competencia.
“¿Cómo te vas a perder la oportunidad de tu vida por un corazón roto? Cuando el corazón sana, pero esta oportunidad no va a regresar”.
Poco después ocurrió otro golpe, esta vez literal: se lesionó el brazo antes de comenzar las grabaciones. Eva decidió competir de cualquier manera. Había realizado la inversión, trabajado con sus diseñadores y preparado aquello que llevaría al programa. En ese momento consideró que la lesión no le impediría caminar, vestirse o desenvolverse de manera independiente.
La realidad durante las grabaciones terminó siendo más complicada.
“Yo llegué al límite”
Eva asegura que durante el reto de construcción tuvo que cortar, pegar, doblar y manipular materiales con un brazo todavía lesionado, mientras las participantes trabajaban durante la madrugada sin dormir.
Según su relato, el brazo terminó considerablemente inflamado, con dolor y cambios visibles alrededor de la cicatriz. La producción le habría proporcionado una dosis mayor de medicamento y un spray frío para disminuir las molestias durante el trabajo. Eva sostiene que eso le permitió continuar inicialmente, pero que cuando pasó el efecto había sobrecargado todavía más la extremidad.
A esa situación se sumaba otro problema: no había conseguido memorizar completamente la canción del lipsync. Eva intentaba simultáneamente terminar el vestuario y aprender la letra hasta que sintió que tenía que priorizar. Terminó poniendo música que disfrutaba para despejar su mente y concentrarse en conseguir un look con el que, independientemente del resultado, pudiera sentirse satisfecha. Entonces llegó la decisión.
“Sabía que quería seguir concursando, pero en ese capítulo ya había llegado a mi límite”.
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Eva Blunt dice que estaba dispuesta a perder su lugar en el top
Hay una diferencia importante en la explicación de Eva: no afirma que quisiera abandonar Latina Royale. Según cuenta, estaba dispuesta a asumir que negarse al lipsync significaría perder la posición que acababa de conseguir entre las mejores del episodio. Para ella, continuar en esas condiciones significaba seguir exigiéndole a un cuerpo que ya le estaba diciendo que necesitaba detenerse.
“Yo ya no tenía reservas para seguir dándolo todo en ese episodio”.
Eva también reconoce que las demás competidoras atravesaban el mismo cansancio, falta de sueño y presión. No presenta su experiencia como excepcional ni pide que el público considere que fue tratada injustamente. Lo que busca, explica, es ofrecer perspectiva sobre su estado particular durante aquella noche. Y también reconoce algo fundamental: participar fue decisión suya.
“Nadie me obligó a participar, nadie me obligó a sufrirlo así, yo me expuse a eso porque era lo que quería”, expresó.
“Esto es el reality”
La reacción posterior tampoco ha sido sencilla. Eva contó que ha leído comentarios calificándola de pesimista o asegurando que se rindió fácilmente, e incluso mensajes de seguidores que dicen haberse sentido decepcionados por su decisión. Ante ello, ha preferido alejarse de algunas revisiones y conversaciones alrededor del episodio.
Su reflexión, sin embargo, terminó yendo más allá de su propio caso. Para Eva, los realities colocan deliberadamente a artistas que conocen perfectamente sus fortalezas en condiciones extremas para descubrir cómo reaccionan cuando algo deja de funcionar: poco tiempo para aprender una coreografía, falta de sueño, presión, problemas personales o, en su caso, una lesión.
“Esto es el reality, para eso se hace, para volvernos locas y ver cómo vamos nosotras solucionando lo que nos pasa”, resumió.
La decisión de Eva Blunt puede seguir gustando o no. Ella misma parece entender que formar parte de una competencia implica que sus acciones serán discutidas. Lo que ahora agrega a aquella escena es algo que la edición difícilmente podía mostrar por completo: mientras el episodio planteaba una decisión competitiva, Eva asegura que para ella también se había convertido en una decisión sobre hasta dónde estaba dispuesta a llevar su cuerpo.