La edición 41 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG41) ya tiene imagen oficial, y no es cualquier póster para presumir en Instagram. Es una declaración visual sobre cómo se construye el cine. Literal y simbólicamente.

Detrás de la pieza está el artista tapatío Ricardo Luévanos, quien convierte la introspección en metáfora cinematográfica y nos recuerda que toda gran historia comienza con una idea que todavía no sabe que será película.

Una mirada que lo dice todo

Al centro del cartel hay un ojo. Una mirada fija que representa ese momento íntimo donde nace la chispa creativa. Ese segundo silencioso en el que una idea empieza a tomar forma.

Alrededor, pájaros tejedores construyen. No están ahí por estética. Son símbolo. Estas aves son capaces de levantar nidos complejos con técnica, paciencia y precisión. Exactamente como se hace el cine.

Cada ave representa una idea en proceso. Algunas se quedan. Otras cambian. Otras se transforman en algo completamente distinto. Así funciona la creación: nada está quieto, todo está en movimiento.

Y sí, es una imagen poética. Pero también es profundamente honesta.

Cartel FICG41

Color, narrativa y proceso creativo

La paleta no es casualidad.

El azul habla de calma e infinito.
El amarillo —tan propio de las aves tejedoras— aporta energía e identidad.
El café y el verde remiten a lo orgánico, a lo natural del proceso creativo.

Luévanos, egresado de Diseño para la Comunicación Gráfica por la Universidad de Guadalajara, inició su carrera como ilustrador en 2008 y ha colaborado con plataformas y marcas como ELLE México y Nike. Pero más allá del currículum, aquí lo que importa es cómo construye narrativa con imagen.

Porque este cartel no solo ilustra. Cuenta una historia. Y eso, en un festival de cine, es coherencia pura.

El propio artista lo reconoce: formar parte de la historia visual del festival es un sueño cumplido. Durante años observó los carteles edición tras edición. Hoy su obra se suma a esa memoria colectiva.

Chile y una relación que se mantiene

La edición 41 del FICG también subraya su vínculo con Chile, país que ha tenido presencia constante desde 2003. Ha sido parte del Guadalajara Film Market y fue Invitado de Honor en 2019. Lo será nuevamente en 2026.

Esa continuidad no es casualidad. El cine, como los nidos de los pájaros tejedores, también se construye en comunidad.

Cuando el arte entiende al cine

El cartel del FICG41 no grita. No necesita hacerlo.
Propone una pausa. Invita a mirar hacia adentro.

Y en tiempos donde todo compite por atención inmediata, apostar por la introspección es casi un acto rebelde.

El drag nos ha enseñado que toda gran puesta en escena nace primero en la mente. Que antes del vestuario, del escenario y del aplauso, existe una idea que alguien decidió tejer con paciencia.

El cine y el drag comparten eso: ambos construyen mundos desde la imaginación. Y cuando el arte visual logra capturar ese instante invisible, entendemos que no se trata solo de anunciar un festival.

Se trata de honrar el proceso creativo. Y eso, querida audiencia, siempre merece reflector.

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