Después de su paso por Drag Race México: Latina Royale, Mariana Stars todavía tiene algunas cuentas emocionales pendientes. Durante una reciente emisión del podcast Dos Gays sin Hetero, la drag habló sobre cómo vivió su participación en el reality, su relación con Lolita Banana y, en contraste, el cariño y agradecimiento que siente por Taiga Brava.
Y aunque internet probablemente ya tiene unas 17 teorías, Mariana fue bastante clara en algo: ella tampoco sabe exactamente qué ocurre con Lolita.
Mariana se sintió infravalorada en Latina Royale
Durante el encuentro, Mariana reconoció que una de las sensaciones que se llevó de Latina Royale fue sentirse infravalorada por el trato que recibió durante su participación.
Sin embargo, cuando el tema llegó a Lolita Banana, lejos de lanzar una acusación definitiva, Mariana admitió que hay actitudes de la conductora que todavía no logra comprender, tanto frente a cámaras como fuera de ellas.
Y aquí es donde comienza el verdadero pendiente.
Mariana explicó que entre ambas ha faltado una conversación que permita entender qué sucedió y, sobre todo, conocer de dónde viene la distancia que percibe entre ellas.
Porque sí, aparentemente hay algo que no termina de cuadrar, pero Mariana tampoco tiene todas las piezas del rompecabezas.
¿Problema personal o profesional?
Uno de los puntos más interesantes de sus declaraciones es que Mariana no quiso validar las teorías que han circulado en redes sociales sobre su relación con Lolita.
La drag reconoció que existen diferentes versiones y especulaciones sobre lo que pudo haber ocurrido, pero dejó claro que no pretende convertirlas en verdad simplemente porque internet las repita. Para ella, todavía existe una pregunta fundamental: ¿el problema es personal, profesional o simplemente hubo un desencuentro que nunca se habló?
Y mientras esa conversación no suceda, Mariana prefiere no sacar conclusiones. De hecho, aunque reconoce que actualmente no se encuentra preparada para dar el primer paso debido al momento personal que atraviesa, tampoco cerró la puerta a poder hablar con Lolita en algún momento.
Eso sí: fuera de la presión de las cámaras, del reality y de todo ese maravilloso ecosistema llamado fandom.
Taiga Brava: la otra cara de la experiencia
Pero mientras Mariana habla de distancia y preguntas sin responder con Lolita Banana, cuando el nombre de Taiga Brava aparece, el tono cambia completamente.
Mariana expresó abiertamente su cariño hacia Taiga y destacó algo que para ella tuvo mucho valor: su calidad humana después del programa.
De acuerdo con sus declaraciones, Taiga tuvo la iniciativa de escribirle para preguntarle cómo se encontraba y mantenerse pendiente de ella después de su experiencia en Latina Royale.
Y para Mariana, esos pequeños gestos terminaron significando mucho.
Especialmente durante momentos personales complicados y situaciones difíciles, Mariana recordó que Taiga estuvo pendiente de su bienestar. Incluso mencionó el terremoto ocurrido en Venezuela como uno de esos momentos en los que recibió su preocupación.
Porque una cosa es compartir un werk room, competir por una corona y después seguir con tu vida.
Y otra muy distinta es que alguien se acuerde de preguntarte “¿estás bien?” cuando las cámaras ya se apagaron.
“Taiga, te quiero”
El cariño de Mariana hacia Taiga no se quedó únicamente en el agradecimiento. Durante el podcast, la drag fue bastante directa al expresar lo que siente por ella: “Taiga, te quiero”.
Además, habló con admiración sobre su trayectoria y sobre el camino que ha recorrido como persona inmigrante que ha tenido que luchar para construir su lugar dentro de la escena.
Para Mariana, Taiga representa una historia que merece reconocimiento y, sobre todo, una persona que supo demostrarle cercanía en momentos en los que lo necesitaba. Y quizá ahí está la diferencia que más llama la atención de sus declaraciones.
No necesariamente porque Mariana esté comparando a ambas reinas, sino porque sus experiencias con ellas fueron distintas.
Entre lo que no se habla y lo que sí se demuestra
La conversación de Mariana deja una fotografía bastante interesante de lo que ocurre después de un reality como Drag Race México: Latina Royale.
La competencia termina, pero las relaciones entre las participantes no necesariamente lo hacen.
Con Lolita Banana, Mariana reconoce que todavía existen dudas, distancia y una conversación pendiente. No sabe exactamente qué hay detrás de ciertas actitudes y tampoco quiere comprar las teorías de internet sin conocer la verdad.
Con Taiga Brava, en cambio, habla desde el agradecimiento, la admiración y el cariño, recordando los momentos en los que sintió que alguien se preocupó genuinamente por ella.
Al final, quizá no estamos frente a una guerra entre reinas, sino frente a algo mucho más sencillo y mucho más incómodo: dos relaciones que dejaron experiencias completamente diferentes.
Mariana no parece estar buscando una nueva pelea. Lo que sí parece querer es entender qué pasó. Y si algún día llega esa conversación con Lolita, probablemente habrá mucho que decir.