Ser la primera eliminada de una temporada de Drag Race puede convertirse rápidamente en una etiqueta. Vivirlo dos veces podría parecer suficiente para dejar que esa etiqueta defina una carrera. Barbie Q, sin embargo, está intentando contar otra historia.
Después de convertirse en la primera eliminada de Drag Race México: Latina Royale, la artista boliviana conversó en exclusiva con «La Reseña Que Nadie Pidió» sobre aquello que la televisión apenas alcanzó a mostrar: su relación con Bolivia, las heridas que arrastraba desde Drag Race Germany, la búsqueda de validación, su vínculo con Nicolás detrás del personaje y las razones por las que, sí, todavía estaría dispuesta a recibir una tercera llamada de la franquicia.
La conversación ocurre además en un momento particularmente significativo para la artista. Su participación en Latina Royale representaba la posibilidad de regresar al formato después de haber permanecido únicamente dos episodios en Drag Race Germany. Había looks, conceptos y una evolución artística esperando su oportunidad frente a las cámaras. El desenlace volvió a ser temprano, pero Barbie asegura que esta vez la historia posterior a la eliminación está siendo diferente.
Barbie Q y Bolivia: Representar un país incluso desde Alemania
Aunque buena parte de su carrera artística se ha desarrollado en Alemania, Bolivia continúa ocupando un lugar central dentro de la identidad drag de Barbie Q. Le preguntamos si vivir lejos de su país había intensificado esa necesidad de representar sus raíces y su respuesta colocó la conversación más allá de una simple referencia estética.
Barbie explicó que Bolivia es un país territorialmente grande, pero con una población relativamente pequeña, y pensó en lo que habría significado para ella, cuando era más joven, encontrarse con una persona boliviana abiertamente homosexual haciendo drag en una plataforma internacional. Desde esa perspectiva, llevar elementos de su cultura a Drag Race no responde únicamente al deseo de distinguirse dentro de una competencia. Vestirse de cholita también puede convertirse en una manera de iniciar conversaciones sobre diversidad sexual, identidad y drag dentro de la sociedad boliviana.
Por eso, uno de los recuerdos que conserva con mayor orgullo de Latina Royale es precisamente haber presentado durante el ball del primer episodio su interpretación de una cholita paceña. Para Barbie, poder colocar esa imagen frente a una audiencia internacional significó mostrar una parte de sí misma que había querido llevar nuevamente a la franquicia.
De «Drag Race Germany» a «Latina Royale»: Todo aquello que todavía quería enseñar
La primera experiencia de Barbie Q dentro de la franquicia terminó demasiado pronto para lo que sentía que tenía preparado. En Drag Race Germany permaneció únicamente durante dos episodios y uno de ellos estuvo dedicado a la costura. La eliminación dejó guardados conceptos, pasarelas y otras dimensiones de su propuesta artística que nunca llegaron a aparecer en televisión.
Por eso, cuando llegó la llamada para participar en «Drag Race México: Latina Royale«, aceptar no requirió demasiada reflexión.
Barbie reconoció durante nuestra entrevista que una eliminación prematura puede generar una enorme necesidad de demostrar aquello que no alcanzaste a enseñar. Latina Royale representaba precisamente esa segunda ventana: regresar no solamente para competir, sino para presentar una versión más completa de la artista que había continuado desarrollándose después de Alemania.
El resultado, paradójicamente, volvió a colocarla frente a una salida temprana. Pero si la circunstancia parece repetirse, la manera en que Barbie Q la está procesando ya no es la misma.
El cariño latino y aprender que la validación no puede definir tu valor
Después de Drag Race Germany, el cariño de la audiencia ayudó a Barbie a recuperar parte de la confianza que había perdido. Sin embargo, esa experiencia también terminó enseñándole algo mucho más complicado: el reconocimiento externo puede acompañarte, pero no debería convertirse en aquello que determina cuánto vales. Ahora, con Latina Royale, ha encontrado una forma distinta de cariño.
Barbie destacó particularmente la calidez con la que el público latino se comunica con ella. Cuenta que recibe mensajes extensos donde las personas no solamente celebran su trabajo, sino que comparten experiencias personales y explican por qué conectaron con su historia. Ella intenta responderlos uno por uno. Pero esta vez quiere recibir ese amor sin depender de él.
Durante la conversación explicó que ha aprendido que su percepción personal, ya sea como Nico o como Barbie, no puede estar determinada por lo que otras personas piensen sobre ella. El aplauso puede llegar y también puede desaparecer; construir una identidad alrededor de él termina dejando al artista en una posición especialmente vulnerable.
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¿Barbie Q fue alguna vez una armadura para Nicolás?
Esta reflexión nos llevó hacia una de las partes más personales de la entrevista. Después de que Barbie escribiera públicamente que “las personas que brillan también pueden sufrir”, quisimos preguntarle si el personaje había funcionado alguna vez como una armadura para Nicolás. La respuesta fue sí, aunque hoy entiende esa relación de otra manera.
Durante un periodo sintió una separación entre ambas identidades. Existía la percepción de que todo el mundo quería a Barbie mientras que a nadie parecía importarle Nico. El personaje recibía aplausos, atención y reconocimiento mientras la persona que hacía posible todo aquello podía sentirse completamente diferente detrás del maquillaje.
Con el tiempo comenzó a desmontar esa división. Para ella, Barbie y Nico no son dos personas independientes. Si Barbie consigue algo, es porque Nico estuvo detrás trabajando para hacerlo realidad. El vestuario, la interpretación, las decisiones creativas y cada éxito del personaje existen gracias a la misma persona.
Entenderlo se convirtió en una parte fundamental de su proceso. El drag puede transformar a una persona, pero el personaje no debería convertirse en el único espacio desde el cual esa persona reconoce su propio valor.
Fuego, pasión, paciencia y hambre de éxito: ¿Qué quedó después de la eliminación?
En su show de talentos de Latina Royale, Barbie presentó una fórmula compuesta por cuatro ingredientes: fuego, pasión, paciencia y hambre de éxito. Después de una segunda eliminación temprana, quisimos saber cuál había sido el ingrediente más difícil de conservar. Sorprendentemente, esta vez ninguno parece haberse apagado.
La diferencia con Alemania es importante. Después de aquella primera experiencia, Barbie llegó a sentir miedo de haber destruido aquello que más la motivaba en la vida. Ahora describe su regreso a casa desde otro lugar: volvió con todavía más hambre de éxito y con ganas de continuar creando.
Parte de esa energía también surgió de las artistas con quienes compartió la competencia. Barbie mencionó particularmente a Elektra Vandergeld, a quien describe desde un vínculo casi maternal y cuya experiencia le permitió observar otras posibilidades para continuar creciendo.
En lugar de interpretar la eliminación como el final de aquello que quería construir, Barbie asegura haber salido con ganas de aprender más y perfeccionar su drag.
Abby OMG, un crush y el momento que Latina Royale no mostró
Y porque una entrevista de Drag Race tampoco puede vivir únicamente de introspección, (la Dragversidad necesita su pequeña cucharada de té), llegamos a uno de los momentos más curiosos de su participación.
Cuando Abby OMG decidió salvar a Barbie Q frente a Mariana Stars, la decisión tuvo un significado mucho más personal de lo que vimos en pantalla. Barbie nos reveló que Abby había sido uno de sus grandes crushes y referentes. Ver a una artista latinoamericana triunfar en Europa a través de Drag Race Holland había sido importante para ella cuando todavía estaba construyendo su propio camino.
Años después, encontrarse dentro de una competencia y recibir precisamente de Abby una oportunidad para continuar significó una especie de cierre de círculo. La artista que alguna vez había observado desde lejos ahora estaba validándola dentro del mismo universo televisivo. Barbie describió aquel instante como surrealista y profundamente gratificante.
El proyecto que Barbie Q todavía quiere que conozcamos
Dos participaciones dentro de Drag Race podrían hacer pensar que conocemos bastante sobre Barbie Q. Ella considera que todavía falta ver una parte esencial de su trabajo.
Durante nuestra conversación definió su obra de teatro como su opus magnum. El proyecto explora precisamente una de las preguntas que atravesó buena parte de esta entrevista: la relación entre quien existe fuera del drag y quien aparece cuando comienza la transformación. Es el trabajo que más desea mostrar al público porque permite explorar dimensiones de su propuesta artística que difícilmente caben dentro de las reglas, tiempos y retos de una competencia televisiva.
Y quizá haya otro territorio inesperado esperando. Después de recibir comentarios positivos sobre su particular tono de voz, Barbie bromeó con la posibilidad de explorar ASMR o proyectos de locución. Dos eliminaciones, una obra de teatro y potencialmente una voz susurrándonos al oído. El multiverso Barbie Q todavía tiene habitaciones sin abrir.
El consejo de Barbie Q para las nuevas generaciones del drag
Después de atravesar dos competencias internacionales, Barbie tiene una pregunta para quienes quieren comenzar una carrera dentro del drag:
¿Lo estás haciendo por la atención o por tu arte?
Para ella, cualquier artista debería preguntarse si busca hacer drag porque quiere ser famosa o porque existe algo dentro de sí que genuinamente necesita compartir.
La diferencia, asegura, termina siendo perceptible. Especialmente ahora que realities, redes sociales y plataformas digitales pueden convertir la visibilidad en una aspiración por sí misma, Barbie considera fundamental no perder de vista aquello que existía antes de la posibilidad de ser reconocido. Porque una plataforma puede amplificar una propuesta, pero primero tiene que existir algo que amplificar.
¿Barbie Q volvería una tercera vez a Drag Race?
Había que preguntarlo. Primera eliminada de «Drag Race Germany«. Primera eliminada de «Drag Race México: Latina Royale«. ¿Qué ocurriría si el teléfono vuelve a sonar? Barbie respondió primero desde el humor: «ya no puede seguir perdiendo franquicias«.
Pero debajo del chiste existe una posibilidad real. Una vez recuperada de la inversión económica y emocional que significa prepararse para una competencia de esta magnitud, estaría dispuesta a regresar.
Lo haría, explica, con una mentalidad diferente y cargando consigo todo aquello que estas dos experiencias le han enseñado. No necesariamente para borrar las eliminaciones anteriores, sino desde una artista que ahora comprende de otra manera su relación con el éxito, la competencia y su propio valor.
Barbie Q todavía tiene algo que decir
Quizá reducir la historia de Barbie Q a “la primera eliminada dos veces” sería precisamente repetir aquello contra lo que parece estar luchando. Las competencias producen estadísticas inevitables: alguien gana, alguien pierde y alguien tiene que abandonar primero el escenario. Una carrera artística, afortunadamente, no funciona como un track record.
Desde Alemania, Barbie continúa utilizando su drag para colocar a Bolivia frente a audiencias internacionales. Sigue pensando en aquella persona joven que alguna vez necesitó ver a alguien como ella ocupando esos espacios. Y después de dos experiencias televisivas radicalmente diferentes, también parece estar aprendiendo a distinguir entre ser vista y necesitar ser validada.
Al despedirse de «La Reseña Que Nadie Pidió», Barbie Q envió un mensaje de cariño a nuestra Dragversidad y agradeció el apoyo que ha recibido después de Latina Royale. Pero dejó además una pequeña promesa que nos interesa bastante de este lado del océano: habrá sorpresas y noticias relacionadas con una próxima visita a México.