Hay artistas que pasan por el escenario. Y hay otras que lo transforman. Coca Boom fue de esas. De las que no solo se suben a una tarima, sino que convierten el lugar en espectáculo. De las que entienden que el drag no es disfraz, es narrativa. Y en Torremolinos lo sabían bien.

Hoy hablamos de ella con respeto, con memoria y sí, con esa elegancia que duele cuando toca despedirse.

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De Torremolinos para el escenario nacional

Originaria de Torremolinos, Málaga, Coca Boom construyó una carrera sólida dentro de la escena drag española. No era improvisación. Era trabajo.

Se dio a conocer en galas locales como la Gala Drag Queen de Torremolinos, donde comenzó a consolidar un nombre propio. Su estilo combinaba teatralidad, referencias al espectáculo estadounidense y una energía que evocaba a los grandes musicales de Broadway.

No solo actuaba. Diseñaba vestuario para otras artistas. Entendía la construcción estética del drag desde adentro. Sabía que cada lentejuela cuenta una historia.

Y cuando llegó el momento de competir en Regias del Drag España en 2022, no fue casualidad que saliera victoriosa. Fue consecuencia.

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Más que una corona

Tras su triunfo, Coca Boom participó en eventos como la II Gala Drag de Sevilla y The Queen Deluxe en Huelva. Su presencia dejó claro que no era una artista de una sola noche.

Fuera del escenario, también trabajaba como azafato en el aeropuerto. Esa dualidad —vida cotidiana y fantasía escénica— es algo que muchas personas dentro del drag entienden bien. El arte no siempre paga todas las cuentas, pero sí paga el alma.

Su personaje estaba cuidadosamente construido: glamour, teatralidad y precisión. No era improvisación. Era disciplina con brillo.

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La despedida que nadie esperaba

El 14 de febrero de 2026, Coca Boom falleció a los 28 años. La noticia estremeció a la comunidad artística y a su ciudad natal.

Las causas no se hicieron públicas, pero el impacto sí fue visible. Compañeras del medio, artistas y autoridades locales expresaron su reconocimiento. Porque cuando alguien aporta cultura, visibilidad y comunidad, la ausencia pesa.

Y pesa distinto.

Lo que deja Coca Boom

El drag español vive un momento de expansión. Más plataformas, más escenarios, más conversación pública. Pero también más responsabilidad.

Coca Boom representa a una generación que profesionalizó el transformismo desde la disciplina artística. Que entendió el vestuario como diseño, el show como narrativa y la competencia como oportunidad.

Su legado no está solo en una corona. Está en la manera en que elevó el estándar.

Porque el drag, cuando se hace con pasión y oficio, trasciende la noche. Se convierte en memoria.

Y la memoria también es escenario.

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