Lo que pasó recientemente en el Auditorio Nacional no fue solo un show: fue una confirmación. Las Alucines dejaron de ser “El podcast que escuchas mientras haces el súper” para convertirse en un fenómeno que ya puede llenar uno de los recintos más importantes del país sin perder su esencia, su humor incómodo ni ese caos delicioso que las caracteriza.
En su primer show en este escenario, el público fue testigo de una noche pensada como experiencia completa. Entre risas, anécdotas y momentos muy alucín, desfilaron invitadxs como Daniela Rodrice, Isabel Fernández, Aaron Mercury, Un Tal Fredo, Andrés Johnson y Andrew Larrañaga. Pero hubo una aparición que elevó el momento a categoría pop drag: Cattriona, ganadora de la sexta temporada de La Más Draga, quien llegó al escenario con un personaje creado especialmente para la ocasión.
Madame Cattriona: Cuando el drag se cruza con el podcast
Lejos de una simple aparición especial, Cattriona presentó a Madame Cattriona, un personaje que se adueñó del escenario para dar la bienvenida oficial a su cabaret. En un sketch que se fue extendiendo de forma orgánica durante la última parte del show. Humor, timing y complicidad absoluta con las conductoras hicieron que el drag no se sintiera como “invitado”, sino como parte natural del universo del podcast. Un guiño claro a cómo el entretenimiento digital y el drag contemporáneo ya conviven en el mismo ecosistema cultural.
La respuesta del público fue inmediata: carcajadas, aplausos y esa sensación colectiva de estar viendo algo que no se va a repetir igual. Porque ese fue uno de los grandes aciertos del show: no intentar replicar el podcast tal cual, sino transformarlo en espectáculo sin perder autenticidad.
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¿Quiénes son «Las Alucines» y por qué llegaron tan lejos?
Las Alucines es un podcast de comedia y anécdotas personales conducido por dos creadoras de contenido que entendieron antes que muchxs cómo convertir lo cotidiano en relato viral. Su éxito en plataformas como Spotify y YouTube no viene de la producción exagerada, sino de la química real entre sus voces y la manera en que narran desde lo honesto, lo absurdo y lo incómodamente identificable.
Detrás del micrófono están Lupita Villalobos, originaria de Hermosillo, Sonora, quien tras más de una década en Recursos Humanos encontró en el storytelling su superpoder, y Kassandra “Quesito” Quezada, de Reynosa, Tamaulipas, psicóloga de formación y creadora nata, cuyo apodo se volvió marca y lenguaje propio dentro de su comunidad. Juntas construyeron un espacio donde el chisme, la risa y la vulnerabilidad conviven sin filtro.
Un Auditorio lleno… y un mensaje claro
Que su primer show en el Auditorio Nacional haya incluido drag, sketches y una narrativa pensada para el escenario dice mucho del momento que vive el entretenimiento digital en México. Las Alucines no solo llenaron el recinto: Demostraron que el podcast puede mutar, crecer y dialogar con otras disciplinas sin perder su voz.