Sasha Colby, ganadora de RuPaul’s Drag Race temporada quince y una de las figuras más queridas del drag contemporáneo, anunció la suspensión del resto de su gira “Stripped II” para priorizar su salud mental y emocional. La artista compartió un comunicado honesto y profundamente conmovedor en el que explicó que, tras más de veinte shows en cinco semanas, su cuerpo y espíritu necesitaban una pausa.
Sasha confesó que desde su victoria en Drag Race no ha parado: Ciudad tras ciudad, escenario tras escenario, viviendo bajo la exigencia de “aprovechar cada oportunidad” en una industria que muchas veces no da respiro. “Como mujer trans de color, he sentido la necesidad de probar que pertenezco aquí”, escribió, reconociendo que ese impulso la llevó a exigirse hasta el límite. Su gira, asegura, fue un sueño hecho realidad pero también un espejo del agotamiento que la fama puede dejar cuando no hay espacio para respirar.
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No es rendirse, es elegirse
En su mensaje, Sasha deja claro que esta decisión no nace del abandono, sino del autocuidado. “Mi familia elegida me recuerda que esto no es rendirse, es elegirme a mí misma por una vez”, expresó. Con esas palabras, la artista transforma la vulnerabilidad en resistencia: en un mundo que idolatra la productividad constante, una reina que se atreve a detenerse es una reina que también enseña. La Dragversidad lo sabe: descansar no es debilidad, es sabiduría.
Sasha aseguró que los reembolsos para las nueve ciudades restantes de la gira ya están en proceso y que planea regresar “más fuerte, más centrada y lista para ofrecer la mejor versión” de sí misma. Su honestidad conmovió tanto a fans como a colegas, que han llenado redes sociales con mensajes de apoyo.
El mensaje detrás del glitter: la salud mental también es resistencia
Más allá del comunicado, lo que deja esta pausa es una reflexión necesaria: El drag, aunque lleno de brillo y poder, también puede ser extenuante. Las giras, los compromisos, las redes y la presión por mantenerse relevante cobran factura, incluso en quienes parecen inquebrantables.