“Indulgencia con Taiga y conmigo”. Con humor, pero también con una petición bastante clara, Lolita Banana habló con La Reseña Que Nadie Pidió sobre Drag Race México: Latina Royale, las críticas hacia las decisiones del jurado y una conversación que para ella atraviesa buena parte de la temporada: lo complejo que puede resultar construir una vida lejos del país donde naciste.
La artista mexicana conoce esa experiencia desde más de un ángulo. Vive en Francia y también sabe lo que significa competir en una franquicia de Drag Race fuera de su país. Esa historia personal, explicó, influyó en la manera en que se relacionó con participantes que han atravesado procesos migratorios.
Pero la charla también tuvo espacio para esa pregunta que quedó flotando después de una de las eliminaciones: ¿por qué Lolita Banana no levantó su carta para salvar a Desirée Beck?
Lolita Banana encontró en Latina Royale historias que también eran parte de la suya
Competir fuera de tu país significa entrar a un escenario donde el talento no es la única variable. El idioma cambia, las referencias culturales cambian y, a veces, hasta la manera de comunicar quién eres tiene que encontrar una nueva traducción. Para Lolita, esa realidad hizo que historias como las de Xunami Muse, Mariana Stars y Barbie Q resonaran particularmente con ella.
“Es bien complicado no solo competir en Drag Race en una franquicia que no es tu idioma, que no es tu cultura, que no son tus referencias, sino el solo hecho de vivir fuera de tu país tiene su grado de complejidad”.
La conductora explicó a LRQNP que su propia experiencia como inmigrante le permitió acercarse con empatía a esas participantes. No se trata únicamente de llegar al werkroom desde otro lugar del mapa. Detrás de algunas de las artistas reunidas por Latina Royale existen historias de desplazamiento, adaptación y construcción de una identidad lejos de casa.
Y justamente ahí Lolita encuentra una de las conversaciones más relevantes que está dejando la temporada.
La migración se convirtió en una de las conversaciones de Latina Royale
Cuando le preguntamos qué diálogo considera que Latina Royale está abriendo alrededor del drag latinoamericano, Lolita no eligió las pasarelas, los lip syncs ni siquiera la posibilidad de reunir diferentes escuelas de drag bajo una misma competencia. Eligió la migración.
“Algo que ha sido constantemente en el werkroom y algo que es una constante en la vida de los latinos es el hecho de salir de nuestros países en la búsqueda de una mejor calidad de vida”, explicó.
Su reflexión conectó las historias del programa con un contexto que existe mucho más allá de la competencia. Para Lolita, hablar de migración resulta especialmente importante en el momento político que atraviesa la población latina y migrante.
“Yo misma soy una inmigrante en Francia y creo que es muy importante que hablemos al respecto”.
Ahí Latina Royale encuentra una dimensión interesante como escaparate del drag de la región: las artistas no solamente llegan representando banderas diferentes, también cargan experiencias sobre lo que significa ser latinoamericana dentro y fuera de Latinoamérica. Y esas historias también terminan entrando al werkroom.
Lolita Banana defiende el cast de Latina Royale: “uno de los mejores de este lustro”
Si hay algo sobre lo que Lolita no mostró demasiadas dudas fue el elenco. Para ella, las participantes seleccionadas funcionan como representantes del talento de sus respectivos países y la producción no tiene motivos para arrepentirse de las decisiones tomadas durante el casting.
“Esta es una celebración del talento latinoamericano y si las escogimos fue por algo”, señaló antes de subirle ligeramente el volumen a la declaración:
“Creo que no nos arrepentimos para nada del cast, porque es uno de los mejores cast de este año… ¡de este lustro!”.
La exageración llegó acompañada de risas, pero detrás de ella está una de las ideas que Lolita repitió durante nuestra conversación: la intención de mirar Latina Royale como un escaparate para celebrar diferentes maneras de hacer drag desde Latinoamérica y su diáspora. Por eso también pidió algo al público: Indulgencia.
¿Por qué Lolita Banana no salvó a Desirée Beck?
Había que preguntarlo. Después de la eliminación de Desirée Beck, parte de la conversación entre la audiencia estuvo centrada en las cartas que podían modificar el destino de las participantes. Y la pregunta para Lolita era inevitable: ¿por qué no levantó la suya?
Su respuesta fue bastante menos misteriosa de lo que algunas teorías podrían desear.
“Se trata de la competencia”, explicó.
Para Lolita, las cartas forman parte de una dinámica que no elimina la naturaleza básica del formato: alguien tiene que abandonar la competencia.
“Es un juego. Cada semana tiene que haber una eliminada y tampoco podemos salvar a todas”.
Eso sí, cerró su respuesta mandando un mensaje directamente a la brasileña: “Desirée, ti amo”.
TE PODRÍA INTERESAR: DesiRée Beck habla de Brasil y su paso por Drag Race Latina Royale
La explicación también sirve para colocar las decisiones del jurado dentro del formato televisivo en el que suceden. Latina Royale celebra el drag latino, sí, pero continúa siendo una competencia donde las decisiones inevitablemente generan conversación, desacuerdo y, porque conocemos al internet, uno que otro incendio semanal.
“Indulgencia con Taiga y conmigo”: su mensaje para la audiencia
Lolita Banana tampoco esquivó las críticas que reciben ella y Taiga Brava por las decisiones tomadas durante la temporada. Su petición antes de convertir cada episodio en juicio sumario de redes sociales fue sencilla:
“¡Indulgencia! Indulgencia con Taiga y conmigo. Disfruten el programa, es una celebración del talento drag latino”.
Para Lolita, hay algo que vale la pena no perder entre rankings, eliminaciones, cartas y discusiones sobre quién debió quedarse: durante años la audiencia pidió un escenario que reuniera al drag latinoamericano y ahora ese escaparate existe.
“¿Hace cuánto que lo habían pedido?”, cuestionó. Y remató: “El drag latino es superpotente, entretenido y creo que por fin lo estamos teniendo. ¡Gócenlo, gócenlo!”.
No significa que la audiencia tenga que dejar de discutir las decisiones (sería pedirle al fandom drag que renuncie a uno de sus deportes favoritos), sino recordar qué hay detrás de quienes aparecen cada semana en pantalla: artistas con trayectorias, contextos culturales y, en algunos casos, procesos migratorios que comenzaron mucho antes de encenderse las cámaras.
¿Qué sigue para Lolita Banana después de Latina Royale?
La agenda de Lolita tampoco termina en la mesa de jueces. Durante nuestra entrevista confirmó que próximamente estará en la conducción de Frenchie Shore, sumando un nuevo proyecto televisivo a su trayectoria en Francia.
Para conversar con LRQNP, además, hizo un viaje que tenía un significado particular. Lolita contó que llegó directamente desde Europa para vivir la experiencia de Latina Royale en México y compartirla junto al público latino.
“Estoy muy feliz. So happy to be here, mi gente latina”, expresó. Quizá esa frase resume bastante bien lo que atravesó toda nuestra conversación.
Latina Royale podrá producir discusiones sobre eliminaciones, decisiones del jurado y cartas que se levantaron (o que dolorosamente permanecieron abajo) pero también está colocando frente a la cámara algo mucho más amplio: una comunidad drag latinoamericana que no termina en las fronteras de cada país.
Hay artistas que tuvieron que migrar para construir sus carreras. Otras aprendieron a competir en idiomas que no eran los suyos. Algunas encontraron escenarios lejos de casa.